Termina una etapa... ¡y comienza otra nueva! Muchos de nosotros terminamos este año la carrera, y sé que la inseguridad que acecha sobre nuestro futuro es... enorme. Seguramente, las preguntas que retumban en nuestras mentes son: ¿Y ahora... qué?, ¿Qué hago yo?, ¿A dónde voy?, ¿Estudio otra carrera... o me lanzo a la nada?, ¿Los idiomas podrían ser una salida fácil?, ¿Por qué me da la sensación de que no he hecho nada en estos años?, ¡¿Cómo me van a coger en alguna agencia si no sé hacer nada?! O el más despistado... pero cómo, ¿ya se ha terminado?
Como si todo esto fuese poco, el bombardeo que sufrimos cada día de malas noticias anunciando el incremento del paro, la situación tan precaria en la que estamos-vamos a estar, o el mismo profesor argumentando que aquí no vamos a hacer nada... Solo nos deja una única imagen en la que pensar:
Una persona me preguntó una vez, ¿A qué le temes? Y yo contesté, le temo a todo lo que viene, al cambio, a fracasar, a comenzar mi vida sola, sin ayuda, a no ser capaz, a creer que me voy a quedar atrás. El gran problema de pensar así es que estamos acostumbrados a vivir bajo un plan, bajo una rutina, y es por eso, que cuando los planes llegan a su fin, no sabemos qué hacer. Pasas prácticamente 22 años de tu vida tratando de aprobar y sacar buenas notas para el futuro, pero cuando el futuro se transforma en presente nos echamos atrás. De todos es sabido que el cambio es algo que se nos escapa de las manos, pero hay que aprender a aceptar que a su vez es necesario, y dejar de aferrarnos a lo que nos detiene, porque lo que tenga que venir, vendrá. Como dicen, la vida da muchas vueltas...
A todas aquellas personas que os (nos) sintáis así, sólo os digo: RELAX, respirar profundamente, y recapacitar. Para qué engañarnos, si hemos llegado hasta aquí es porque, sinceramente, lo valemos, hemos luchado, peleado las notas, nos hemos quitado horas de sueño para terminar esos trabajos-prácticas tan insufribles, hemos buscado la creatividad hasta en el fondo de los vasos, cuando la gente veía un simple estanque, nosotros veíamos a Willix intentando salir de su monotonía, cada vez que alguien decía cartel o eslogan nos hemos llevado las manos a la cabeza, ahora ¿crear un jingle? eso es para principiantes...
Después de estos párrafos diréis, y todo este discurso... para qué. Pues para decir que SÍ, hay razones para creer que sí tendremos un futuro brillante, lo único que tenemos que hacer, es saber vendernos. Como este perro, un video creativo como curriculum para desmarcarse de su competencia, y ¡listo para que le adopten!
Agencia: The Red Brick Road (Londres).
Para terminar esta entrada (no digo para despedirme, porque quién sabe si igual sigo escribiendo alguna cosilla...), quiero recordar el anuncio de Coca-Cola adaptado a los publicitarios, porque a pesar de todo, este mundillo es genial.


No hay comentarios:
Publicar un comentario